lunes, 30 de noviembre de 2009

Lectura de un joven más.

Otra vez se va el sol, y yo sigo aquí,
día a día peleando con las cóleras de la rutina.
Individuos que van y vienen buscando la libertad,
y que después la gastan en ángeles de comodidad.

Almas desoladas, condenadas desde la gestación,
nacieron en la pesadilla peor soñada,
y ahora acechan en la calle expresando odio,
es lo único que les han enseñado.

Y allá está dios, lamentando el gran error humano.
Tuvo que rematar el planeta, porque la companía quebró.
Se terminó el monopolio, y la oferta superó la demanda.
Ahora tiene que otorgar acciones a la ciencia.

La razón corrompió la armonía natural,
y destruyó todo con el placer del progreso,
pero el agua cuando se aleja de la orilla,
regresa recargado para otra batalla.